Cómo limpiar los azulejos del baño: técnicas y consejos efectivos

El baño es, sin duda, un lugar reservado para la relajación, donde puedes disfrutar de los momentos más agradables en completa tranquilidad. También es donde te duchas y te maquillas en tiempo récord, especialmente cuando vas con prisa.
¿Quién sabe? Quizá por eso siempre posponemos la limpieza de esta parte de nuestro hogar, aunque todos queramos admirar azulejos brillantes y espejos impecables cada día.
No debemos olvidar que la limpieza del baño es necesaria no solo por razones estéticas, sino también para la salud de los miembros de nuestra familia. En esta habitación, la humedad y la temperatura son altas, lo que favorece la aparición de moho, óxido y hongos en la superficie de los azulejos.
Veamos cómo limpiar eficazmente los azulejos para que las paredes y el suelo de tu baño recuperen su brillo.
1. Prepara el baño
Para limpiar correctamente las paredes del baño, debes despejar todo. Retira las estanterías (puedes lavarlas al mismo tiempo), los frascos de cosméticos y la decoración. Despeja el suelo: necesitas acceder a todos los rincones.
2. Elimina la cal: ácido
Por lo general, el agua caliente y una esponja no son suficientes para eliminar la cal de los azulejos. Para ello, necesitas productos especiales que se venden en tiendas (sigue las instrucciones del envase). También puedes usar métodos caseros, que funcionan muy bien y son más naturales.
Los grandes clásicos: ácido cítrico o vinagre blanco. Funcionan casi igual de bien, pero el vinagre tiene un pequeño inconveniente: desprende un olor bastante fuerte, por lo que es importante asegurarse de que el baño esté bien ventilado.
Recuerda enjuagar este tipo de limpiadores con abundante agua después.
3. Limpieza con bicarbonato de sodio
Mezcla bicarbonato de sodio con una pequeña cantidad de agua para hacer una pasta, luego aplícala sobre las paredes con una esponja y frota bien. Precaución: los cristales de bicarbonato pueden actuar como abrasivo. Por eso, primero prueba la mezcla en una parte poco visible de los azulejos para asegurarte de que la superficie brillante no se altere. Por la misma razón, evita usar esponjas o cepillos metálicos: los azulejos de cerámica pueden rayarse.
Puedes crear un producto de limpieza eficaz mezclando dos partes de bicarbonato de sodio con una parte de vinagre blanco. Espera a que se produzca la reacción, aplica la mezcla sobre los azulejos, frota y deja actuar unos minutos.
Una vez hayas limpiado todas las baldosas, acláralas con el chorro de la ducha.
4. Limpieza de las juntas de las baldosas
Prepara una pasta a base de bicarbonato como se describe en el párrafo anterior y aplícala en la zona de las juntas. Después, frótalas bien con un cepillo (puedes usar un cepillo de dientes viejo o un cepillo pequeño especial).
Si el cemento de tus juntas es inicialmente blanco y la suciedad es muy visible, puedes diluir el bicarbonato en agua oxigenada en lugar de agua. Aplica la mezcla sobre las juntas, déjala actuar 5 minutos, luego frótalas con un cepillo y acláralas con agua.
5. Eliminar el moho
La mejor forma de eliminar el moho es usar un producto especialmente diseñado para ello. Pero si no tienes uno a mano, prueba aplicando un detergente con cloro en la zona afectada. Déjalo actuar entre 10 y 15 minutos, luego frota con un cepillo y aclara bien con agua. Usa guantes y, mejor aún, gafas de protección, y asegúrate de que el baño esté bien ventilado.
6. Limpieza de las baldosas del suelo
Limpiar el suelo del baño no suele ser complicado y depende principalmente del tipo de baldosas que hayas elegido. Por ejemplo, para las baldosas de gres porcelánico, puedes usar simplemente agua y jabón negro.
El vinagre blanco es una buena solución si eres amante de los productos simples y naturales. No solo limpiará las baldosas de la suciedad, sino que también eliminará bacterias y hongos. ¿Te molesta su olor? Perfuma la solución con tu aceite esencial favorito.
Si en el diseño de tu baño se utiliza piedra natural, ten en cuenta que este tipo de suelo requiere un mantenimiento y limpieza cuidadosos. Evita los antical si es posible y opta por la lejía. El bicarbonato, el jabón negro y el jabón de Marsella también serán perfectos en este caso.
7. Productos químicos domésticos
Algunas palabras sobre la elección de productos de limpieza químicos.
Los preparados que contienen ácido están contraindicados para baldosas brillantes: de lo contrario, su esmalte se decolora y deteriora.
Los productos que contienen cloro solo son adecuados para juntas blancas, ya que decoloran las juntas de colores.
No recomendamos el uso de limpiadores en polvo: contienen abrasivos que pueden rayar las superficies.
8. Último paso
Por último, enjuaga bien los azulejos con agua y vuelve a colocar los estantes y objetos en su sitio. ¡Listo! Los azulejos del baño quedan como nuevos.